La resiliencia del sector energético no se mide solo en términos de capacidad de suministro, es importante también la capacidad de mantener el control y recuperarse ante ataques deliberados.
La Directiva NIS2 (Directiva (UE) 2022/2555) establece que la formación en ciberseguridad ha de ser uno de los pilares fundamentales tanto para la gobernanza corporativa como para la gestión operativa de riesgos.
2025 será siempre recordado como el año donde el sector energético nacional ha tenido que enfrentarse a una interrupción global sin precedentes de suministro eléctrico. El “apagón” del 28 de abril ha evidenciado la importancia de estar preparados ante un evento que provoque un malfuncionamiento del sistema, independientemente de la naturaleza del mismo.



