“Curis”: del humor a la falta de respeto
Estas semanas seguro que has oído hablar de los ‘curis’, y a estas alturas probablemente ya sepas de qué va la cosa. Se trata de cuentas en redes sociales, muchas veces anónimas, que utilizan el nombre de un colegio o instituto para publicar memes, dibujos o videos cortos de situaciones típicas de clase y anécdotas que solo entiende quien estudia en ese determinado centro educativo o aula. Los ‘curis’ se han convertido en un fenómeno viral entre adolescentes, pero ¿qué pasa cuando ese humor va más allá y termina señalando, ridiculizando o humillando a alguien?
Aunque ahora tengan este nombre y se hayan hecho virales, las bromas internas, las caricaturas y los memes sobre las cosas que pasan en el instituto no son nada nuevo sino anteriores a que Internet existiera. La gracia está en reconocer y compartir una situación que todos reconocen y que tienen en común los que estudian en ese centro.
Ahora con plataformas como TikTok o Instagram, los jóvenes buscan ser la cuenta de ‘curis’ más viral, con más ‘me gusta’ o la que más aguanta sin ser cerrada mientras se comparte cualquier cosa. Pero el problema no está en hacer humor sin más, sino a costa de alguien.
¿Dónde está el límite entre una broma y el acoso?
No es lo mismo reírse de una situación que reírse de una persona. Un meme sobre lo vacío que se queda el patio del recreo y lo llena que está la cafetería puede resultar divertido, pero otro que ridiculiza el aspecto físico de un compañero, inventa rumores sobre una profesora o humilla a alguien delante de todo el instituto, como si fuera algo gracioso, es algo muy diferente.
A veces, quien publica el contenido piensa que no pasa nada porque “solo” es una broma, porque no aparece el nombre completo o no es una foto física de esa persona, pero ¿y si sus compañeros la reconocen perfectamente? En muchos casos esto es lo que está ocurriendo.
Y ojo, el anonimato no garantiza que nadie pueda identificar a quien está detrás de una cuenta. Dependiendo de lo que se publique y de las circunstancias, estas conductas pueden tener consecuencias educativas y legales, también para los menores y sus familias.
Aun cuando no se integra en una dinámica repetida de acoso, no deja de ser un acto de humillación o de violencia que no se puede tolerar en el ámbito educativo.
Respeto por encima de todo
Aunque el uso de ‘curis’ pueda parecer, a priori, inofensivo para algunos, puede ser el principio o una muestra más de un caso de ciberacoso para otros. Todo comienza con un meme, unas risas, una publicación o un apodo y termina convirtiendo a alguien en el blanco de las burlas constantes.
Por eso, es importante enseñar a los estudiantes que el respeto también está en Internet y hay que trabajarlo en las aulas para que, antes de publicar algo que pueda ofender a alguien, se pregunten: ¿de verdad me gustaría que publicaran algo así sobre mí?
Por otro lado, no podemos hablar de respeto sin responsabilidad. Es normal que las y los adolescentes busquen atención y likes constantes en RRSS por lo que, si ven que algo humillante se hace viral, pueden tender a hacerlo más, incluso a veces sin ser totalmente conscientes de las consecuencias. Por eso es necesario que entiendan que, si encuentran una publicación ofensiva, ya sea hacia un compañero/a o profesor/a, no la compartan, comenten, reenvíen, ni contribuyan a que se haga viral, ya que eso les convertiría en cómplices y agresores. En su lugar, pueden reportarla en la plataforma para que la eliminen, y contárselo a una persona adulta de confianza.
¿Qué podemos hacer los docentes y los centros educativos?
Una pregunta recurrente es precisamente qué hacer si detecta una cuenta ‘curi’ en el centro. Lo primero es actuar con calma, pero sin quitar importancia a lo ocurrido. No todas las publicaciones tienen la misma gravedad, por lo que conviene analizar el contenido y valorar si se están vulnerando derechos o perjudicando la convivencia escolar.
Estas son algunas pautas para actuar:
- Analizar el caso: tratar de obtener más información sobre la cuenta o la publicación que nos preocupa, ¿se están burlando de alguien en concreto?, ¿es algo puntual o hay una dinámica inadecuada de relación más allá de esa publicación?, ¿quién puede estar detrás?, ¿cómo están reaccionando el resto de compañeros/as?
- Reportar el contenido: si hay publicaciones que se pasan de la raya, con insultos, humillaciones o acoso, podéis utilizar las herramientas de reporte de cada plataforma.
- Proteger a las personas afectadas: escuchar al alumnado o al profesorado implicado, evitar su exposición y activar los protocolos del centro cuando corresponda.
- Informar a las familias: hablar con las familias de los afectados o responsables de esas publicaciones.
- Hablar con el alumnado: es importante tratar el tema hablando sobre el respeto en Internet o el ciberacoso.
- Conservar las pruebas: guardar capturas donde se vean las publicaciones, los comentarios, la fecha y el perfil, además de los enlaces correspondientes.
- Siempre podéis llamar al teléfono gratuito 017 de INCIBE para que os asesoren sobre qué hacer en cada caso. También podéis acudir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado si la gravedad de los hechos lo requiere.
Los “curis” pueden ser una forma de compartir humor y experiencias escolares, pero ninguna tendencia justifica humillar a otra persona. La diferencia entre una broma y el ciberacoso no está en que alguien diga «era solo humor», sino en cómo se utiliza ese humor y qué consecuencias tiene para los demás.
Hagamos viral el #respeto.


