¡Hazles conscientes de lo que están viendo!
Hoy en día, el contenido generado con inteligencia artificial está presente en todas partes: imágenes, videos, textos casi perfectos, trabajos escolares, contenido en redes sociales, anuncios e incluso noticias. La IA puede crear recursos muy creíbles en cuestión de segundos, y esto no es necesariamente negativo, pero sí requiere que cada vez tengamos que prestar más atención al contenido que consumimos y compartimos ya que no todo lo que vemos es real.
¿Cómo saber si aquello que vemos es o no real?
Nos referimos al concepto de deepfakes cuando hablamos de contenido falso multimedia modificado o creado con herramientas de IA, que puede mostrar tanto a personas y situaciones reales, como otras totalmente inventadas.
Ser críticos con la información significa hacer una pausa antes de creer, compartir o comentar. Es similar a cuando vemos que un alimento está en mal estado y nos lo pensamos dos veces antes de comerlo. Una imagen, una noticia novedosa o un audio alarmante pueden haber sido generados o manipulados con IA o sacados de contexto. Aunque no todo es necesariamente falso o dañino, sí necesitamos aplicar un pequeño filtro y pensar: ¿tiene sentido lo que estoy viendo?, ¿quién lo ha publicado?, ¿puedo comprobarlo en otra fuente confiable?
El papel de las familias y educadores
Las familias y los educadores son clave en la educación digital de los menores. No se trata solo de controlar lo que ven, sino de enseñarles a cuestionar, verificar y reflexionar sobre la información. Por ejemplo, ayudarles a entender que una imagen puede ser creada por IA, que un audio o una canción pueden ser falsos, aunque parezcan reales, o que los textos que genera pueden contener errores o información engañosa.
¿Cómo podemos trabajarlo desde casa, las aulas o nosotros mismos?
Fomentar el pensamiento crítico no requiere conocimientos técnicos avanzados. Se trata de incorporar pequeños hábitos de reflexión diarios. Al igual que enseñamos a nuestros menores la comprensión lectora o a redactar un comentario crítico sobre un tema en clase, es importante que sepan usar esas habilidades para analizar aquello que ven en Internet.
Una de las herramientas más sencillas que podemos trabajar tanto en casa como en el aula es interiorizar la reflexión antes de creer algo o compartirlo. Es sencillo, preguntas como ¿esto tiene sentido?, ¿cómo he llegado a este contenido? o “¡vamos a comprobarlo!”, ayudan a normalizar la verificación de la información como parte de la rutina antes de aceptarla como cierta. No se trata de desconfiar de todo, sino de contrastarlo.
Además, es útil entender cómo funcionan las IA generativas y cómo crean contenido. Comprender estas herramientas ayuda a analizar mejor la información y hace que los menores sean más conscientes de cómo se puede generar.
Por último, no solo es importante verificar aquello que vemos, sino también ser responsables al difundir la información. Reenviar un mensaje, imagen o video puede parecer inofensivo, pero si está manipulado puede perjudicar a otras personas. Ser consciente de estas consecuencias ayuda a construir un entorno digital más seguro y respetuoso.
En definitiva, la tecnología avanza rápidamente y llegará un momento en que distinguir aquello que es real de aquello generado por IA será muy difícil. Por eso, pararse a pensar y comprobar antes de creer o compartir es una habilidad esencial en la era digital. Fomentar la curiosidad, el pensamiento crítico y la responsabilidad desde temprana edad garantiza que todos podamos navegar Internet de manera segura y consciente.
Contenido enmarcado en la temática de Inteligencia Artifical.
¿Tienes dudas o necesitas ayuda de manera más personalizada en relación con el uso seguro y responsable de los menores en Internet? Contacta con nosotros en la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE, 017. Es un servicio gratuito y confidencial.






