Instituto Nacional de ciberseguridad. Sección Incibe
Instituto Nacional de Ciberseguridad. Sección INCIBE-CERT

Medidas de ciberseguridad y ciberresiliencia ante modelos de IA de frontera

Fecha de publicación 25/06/2026
Autor
INCIBE (INCIBE)
Medidas de ciberseguridad y ciberresiliencia ante modelos de ia de frontera. Información para entidades

La rápida evolución de los modelos de inteligencia artificial de frontera está transformando el panorama de la ciberseguridad. Estos modelos, capaces de generar texto, analizar información, desarrollar código y automatizar tareas complejas, representan una oportunidad para fortalecer la defensa de las organizaciones, pero también una herramienta cada vez más poderosa para los ciberdelincuentes.

Un nuevo escenario para la ciberseguridad

Los modelos de IA de frontera permiten automatizar procesos que antes requerían una gran cantidad de recursos humanos. En el ámbito defensivo, ayudan a detectar amenazas en tiempo real, analizar grandes volúmenes de datos y responder de forma más rápida a incidentes de seguridad.

Sin embargo, estas mismas capacidades también están siendo aprovechadas por los atacantes. La IA facilita la creación de campañas de phishing altamente personalizadas, el desarrollo de malware, la búsqueda automática de vulnerabilidades y la ejecución de ataques cada vez más sofisticados. Esto reduce considerablemente el tiempo necesario para explotar una vulnerabilidad y obliga a las organizaciones a adaptar sus procesos de seguridad y mantenimiento.
 

  1. Reducir el tiempo de respuesta

    Uno de los aspectos más relevantes es la disminución del tiempo que transcurre entre la publicación de una vulnerabilidad y su explotación por parte de los atacantes.

    Además, la IA permite combinar distintas vulnerabilidades para construir ataques más complejos, por lo que ya no basta con evaluar cada fallo de forma individual. Las organizaciones deben priorizar las correcciones considerando el impacto conjunto de varias vulnerabilidades y acelerar sus procesos de actualización y parcheo, especialmente en los sistemas expuestos a Internet.

  2. Reforzar la identidad digital y el control de accesos

    Es primordial fortalecer la gestión de identidades mediante la implantación de autenticación multifactor (MFA) resistente al phishing, utilizando tecnologías como FIDO2 o llaves físicas.

    Asimismo, se propone adoptar un modelo Zero Trust, donde ningún acceso se considera confiable por defecto y todas las solicitudes son verificadas continuamente. También resulta fundamental aplicar el principio de mínimo privilegio mediante soluciones de gestión de cuentas privilegiadas (PAM) y reforzar la formación de los empleados frente a nuevas técnicas de ingeniería social, incluyendo los ataques basados en deepfakes de voz y vídeo.

  3. Seguridad del software y desarrollo responsable

    La protección del software adquiere un papel especialmente importante en este nuevo escenario. El documento recomienda mantener inventarios precisos de los activos tecnológicos, eliminar servicios innecesarios y aplicar metodologías DevSecOps que integren la seguridad durante todo el ciclo de desarrollo.

    También aconseja utilizar herramientas automáticas para analizar vulnerabilidades en el código y en las dependencias, complementándolas con revisiones manuales para detectar errores de lógica que las herramientas automatizadas no siempre identifican.

    Respecto al uso de asistentes de programación basados en IA, se insiste en que todo el código generado debe ser revisado por especialistas antes de incorporarlo a aplicaciones corporativas, ya que estos modelos pueden introducir vulnerabilidades o errores funcionales.

  4. Aprovechar la IA como herramienta defensiva

    La inteligencia artificial no solo representa una amenaza, sino también una oportunidad para mejorar la seguridad.
    Se propone utilizar herramientas de IA para analizar código, detectar vulnerabilidades conocidas y desconocidas, identificar dependencias inseguras y priorizar las tareas de remediación. No obstante, estas herramientas deben actuar como apoyo a los profesionales y nunca sustituir la supervisión técnica humana.

    Además, la elección entre soluciones en la nube o instalaciones propias debe realizarse considerando la confidencialidad de los datos, la ubicación de la información y los requisitos regulatorios de la organización.

  5. Defensa perimetral más inteligente

    Las amenazas impulsadas por IA pueden modificar continuamente su comportamiento para evitar ser detectadas mediante firmas tradicionales.

    Por ello, el documento recomienda desplegar soluciones de seguridad basadas en el análisis del comportamiento, como plataformas EDR o XDR, reforzar la protección de aplicaciones mediante WAF avanzados, limitar el abuso de APIs y segmentar adecuadamente las redes para impedir el movimiento lateral de los atacantes.

    También se destaca la importancia del Threat Hunting, es decir, la búsqueda proactiva de indicios de compromiso antes de que un ataque llegue a consolidarse.

  6. Automatizar la respuesta ante incidentes

    La velocidad de los ataques hace necesario automatizar parte de la respuesta. Se recomienda integrar automáticamente indicadores de compromiso (IoC) en las herramientas de defensa, compartir información con organismos especializados como INCIBE-CERT y utilizar plataformas SOAR para ejecutar acciones inmediatas, como aislar equipos comprometidos o revocar credenciales, reduciendo así los tiempos de reacción.

  7. Resiliencia operativa y cumplimiento normativo

    La resiliencia no depende únicamente de prevenir ataques, sino también de garantizar la continuidad del negocio. Por ello, se recomienda mantener copias de seguridad inmutables y verificar periódicamente su recuperación. Asimismo, las organizaciones deben alinear sus estrategias con marcos internacionales de referencia y cumplir la normativa europea relacionada con la inteligencia artificial y la ciberresiliencia, incorporando la seguridad desde el diseño de sus sistemas y procesos.

  8. Uso responsable de la inteligencia artificial

    Se recomienda evaluar cuidadosamente qué información se comparte herramientas de IA, teniendo en cuenta la confidencialidad de los datos, el proveedor del servicio y la legislación aplicable. Además, se alerta sobre el riesgo del prompt injection, una técnica mediante la cual instrucciones maliciosas ocultas en documentos, correos electrónicos o páginas web pueden alterar el comportamiento esperado de un modelo de IA integrado en los procesos de la organización.

Los modelos de IA de frontera están modificando profundamente el panorama de la ciberseguridad. Aunque proporcionan nuevas capacidades para mejorar la detección y respuesta ante amenazas, también incrementan la velocidad y sofisticación de los ataques.

Ante esta realidad, las organizaciones deben adoptar una estrategia integral que combine tecnologías de protección avanzadas, automatización, supervisión humana, formación del personal, gobernanza del uso de la IA y cumplimiento normativo. Solo mediante una visión conjunta de la ciberseguridad y la ciberresiliencia será posible afrontar con garantías los riesgos que plantea esta nueva generación de inteligencia artificial.

Desde INCIBE-CERT hemos desarrollado las 'Medidas de ciberseguridad y ciberresiliencia ante modelos de ia de frontera. Información para entidades' las cuales podéis descargaros aquí.