Las soluciones antifraude ayudan a proteger a empresas, empleados y clientes frente a los ataques basados en ingeniería social, suplantación de identidad y fraudes digitales. Aunque muchas de estas amenazas ya existían hace años, hoy se han vuelto más creíbles, multicanal y automatizadas y debe formar parte de una estrategia más amplia de ciberseguridad, identidad, protección de marca, seguridad de pagos, formación y respuesta ante incidentes.
Las ciberamenazas y ciberataques pueden afectar gravemente a la continuidad del negocio, dañar la reputación empresarial y provocar grandes pérdidas económicas, así como enfrentarse a graves sanciones. No es preciso ser un experto en ciberseguridad para prevenir estos riesgos, pero sí estar concienciado de su existencia y establecer ciertas reglas básicas de seguridad. En INCIBE publicamos la 'Guía de supervisión de ciberseguridad para directivos no técnicos' con la que establecemos unas pautas prácticas de ciberseguridad fácil de seguir por empresarios y responsables de pequeñas y medianas empresas que no dispongan de un perfil técnico, a través de la protección de la información de la empresa y guiando al directivo a integrar la ciberseguridad como un pilar fundamental de la gestión diaria de su negocio.
Hace casi diez años publicamos la ‘Guía de Gestión de Riesgos. Una guía de aproximación para el empresario’, con un enfoque práctico y orientado a la toma de decisiones. Hoy, en un entorno digital mucho más complejo, actualizamos la guía para que siga siendo útil y cercana a la realidad empresarial.


