Fraude masivo suplantando a Lidl con falsos descuentos online

¿Qué ha ocurrido?
Se puso en contacto con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE, través del teléfono gratuito y confidencial 017, un usuario que señalaba que tras la búsqueda de un sofá en Internet, detectó que los primeros resultados del motor de búsqueda incluían enlaces a páginas web con ofertas a precios inusualmente bajos.

Nos contó que, ante un precio tan competitivo, decidió realizar la compra. Cuando accedió al enlace, se abrió una página con el aspecto de la página oficial del supermercado Lidl, donde además se alertaba de que la promoción estaba próxima a su fin.

Confiado por haber visto el logotipo del supermercado y pensando que se trataba de una promoción de la cadena, continuó el proceso de compra sin darse cuenta de que realmente no estaba en la página web oficial del establecimiento.
Nos confesó que posteriormente, tras revisar con calma la web en la que había entrado, pudo comprobar que la URL no era la propia de Lidl.

En ningún momento sospechó que la compra pudiera ser fraudulenta, puesto que la pasarela de pago parecía verídica al ser similar a la que utilizaban otros comercios donde había comprado con anterioridad.
Una vez realizada la compra con aparente normalidad, le llamó la atención que el correo de confirmación y seguimiento del pedido que recibió tenía un remitente con una dirección de correo muy extraña, que no le inspiró mucha confianza.
Pasados unos días sin recibir el producto, intentó establecer contacto respondiendo a dicho correo, sin recibir respuesta por parte del presunto vendedor.
Alarmado por la situación, decidió ponerse en contacto con el teléfono de atención al cliente del supermercado, desde donde confirmaron su sospecha de que la compra no estaba realizada en la página oficial del comercio y le remitieron a contactar con el 017 para orientarse acerca de cómo debía actuar para recuperar su dinero. >
¿Qué pautas le hemos dado?
Por nuestra parte, le explicamos al usuario que se trataba de publicidad maliciosa que redirige a una web fraudulenta, suplantando la identidad de la cadena de supermercados Lidl para dotar de credibilidad el engaño y que más gente caiga en la trampa. Además, estos anuncios son de diversos productos, no sólo sofás como en su caso, si no que se pueden encontrar productos de jardín, aires acondicionados, sillas de niños, juguetes, electrodomésticos, etc.
A continuación le recomendamos seguir las siguientes pautas de actuación:
Ponerse en contacto con su entidad bancaria para contarles lo sucedido y tomar las medidas oportunas, como anular la tarjeta con la que hizo el pago para que no se vea implicada en ningún otro fraude.
Recopilar todas las evidencias que disponga.
Presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de forma presencial.
Abrir una reclamación en la entidad bancaria desde la que había hecho el pago aportando una copia de la denuncia interpuesta.
En caso de una respuesta negativa desde la entidad bancaria, presentar una reclamación ante el Banco de España.
Analizar el dispositivo con el que hizo la compra con un antivirus para descartar algún tipo de infección tras haber accedido a un enlace fraudulento.
Además, a nivel preventivo le recomendamos:
Extremar la precaución a la hora de realizar búsquedas, ya que los resultados iniciales pueden estar relacionados con fraudes donde se emplea el posicionamiento SEO (optimizar la página web para que dé buenos resultados en los buscadores).
Sospechar si los precios están muy por debajo del precio del mercado, con descuentos muy agresivos o con el mismo precio para todos los productos.
Revisar la URL a la que redirige el enlace del anuncio para asegurarse de que es la oficial del comercio donde se quiere hacer la compra.
Realizar compras en la web oficial del establecimiento, en este caso www.lidl.es.
Si la compra se hace a través de Instagram, asegurarse de que se hace en el perfil oficial, contrastando que tiene un “tick” azul al lado de su nombre.

Usar bloqueadores de publicidad.
Utilizar herramientas como Virustotal o Scamadviser para analizar las páginas web antes de realizar compras en ellas.
Buscar opiniones y valoraciones de otros usuarios haciendo búsquedas en Internet (desconfiar de valoraciones que aparezcan en la propia web).
Comprobar que la web donde se efectúa la compra dispone de “aviso legal”, donde aparezcan los datos de la empresa: domicilio, NIF, denominación social, dirección de correo, teléfono de contacto, etc.
Finalmente le recordamos que, si tiene más dudas sobre este tema u otra cuestión relacionada con ciberseguridad, estamos a su disposición en la Línea de Ayuda en Ciberseguridad todos los días del año, de 8 a 23 horas.