El spoofing telefónico o suplantación del identificador de llamada permite que una llamada muestre en pantalla un número distinto al real. El receptor cree que habla con una empresa, una entidad bancaria, un proveedor o incluso con un contacto interno. Y esa confianza inicial facilita el engaño.
Para una empresa el impacto puede ser serio. No solo se arriesga a una estafa económica. También puede perder credibilidad, sufrir quejas de clientes o ver cómo su número queda marcado como “posible spam” en los teléfonos de sus contactos.
Los móviles son una herramienta más de trabajo, siendo importante conocer los riesgos derivados de su uso y las medidas de protección.
Las redes sociales son básicas para muchos negocios, pero tienen ciertos riesgos. Hablamos de suplantación y robo de identidad en RRSS.



