El factor humano sigue presente en buena parte de las brechas de seguridad, pero eso no convierte automáticamente al empleado en el eslabón débil. Una política de seguridad continúa siendo imprescindible, pero ya no basta con escribir unas normas y pedir a la plantilla que las recuerde. Los engaños son más creíbles, llegan por más canales y aprovechan las prisas del trabajo diario. El riesgo surge de la combinación entre engaños, credenciales, herramientas y procesos mal diseñados. Actualmente, el papel del factor humano en proteger una pyme significa facilitar las decisiones seguras, reforzar los accesos, comprobar las operaciones delicadas y convertir a cada persona en parte activa de la defensa.
Las empresas enfrentan una nueva generación de ataques de phishing que utilizan inteligencia artificial para crear mensajes altamente personalizados y convincentes, superando las defensas tradicionales. Las organizaciones deben implementar soluciones integrales que combinen tecnología avanzada de detección con programas de concienciación continua adaptados a las nuevas amenazas.
El fraude del CEO utiliza técnicas de ingeniería social para engañar a empleados y directivos. Conocer sus variantes y aplicar medidas preventivas es clave para proteger la seguridad de las empresas.
En este artículo de blog explicamos cómo funcionan los gestores de contraseñas y qué beneficios pueden tener para las empresas.
Las blacklist ayudan a filtrar el contenido de los correos electrónicos pero también pueden resultar perjudiciales para los intereses de la empresa.



