
Un alto porcentaje de dispositivos desarrollados para el mundo industrial poseen interfaces físicas que permiten establecer comunicaciones secundarias. Estas comunicaciones permiten la ejecución de tareas tan importantes como pueda ser la gestión de los propios dispositivos o cambiar su forma de interactuar con los procesos industriales. Aunque para utilizar estas interfaces en la gran mayoría de los casos es necesario tener un acceso físico al dispositivo, la manipulación de este a través de dichas interfaces permite a los atacantes manipular el funcionamiento del sistema sin dejar rastro en el caso de no tener mecanismos que protejan al activo del hardware hacking.
Este artículo pretende mostrar las interfaces físicas más extendidas dentro de los dispositivos industriales y sistemas embebidos en general. Por otro lado, se quieren mostrar algunos ataques ejecutados a lo largo de la historia en el mundo industrial. Dichos ataques gracias a la manipulación física de algún dispositivo han permitido a los atacantes lograr un gran impacto sobre el proceso industrial objetivo.

La protección física de los puertos a nivel hardware dentro de los sistemas embebidos permite controlar las interfaces físicas de acceso, pero ¿qué pasa cuando estas interfaces son totalmente necesarias? En ocasiones, se requiere el acceso vía JTAG o UART a los sistemas para la ejecución de mantenimientos o modificaciones en diferentes procesos industriales. Gracias a estos accesos los proveedores pueden acceder a direcciones de memoria para leer o escribir, modificar el firmware, etc. Dada la importancia de estas tareas, es necesario incorporar la ciberseguridad en el proceso y es justo, sobre estas medidas, sobre las que girará la temática de este artículo.
La protección frente a inyecciones de faltas, el cifrado de algunas secciones de memoria dentro de los microcontroladores, o la simple protección frente a escritura de las mismas, son algunas de las defensas que pueden implementarse para evitar problemas dentro de una infraestructura industrial.

En la actualidad, existe una constante evolución en las tecnologías e implementaciones realizadas en los Sistemas de Control Industrial. Unas de las implementaciones más comunes para la mejora de las infraestructuras de sistemas industriales son la digitalización y el uso de la tecnología cloud. Por otra parte, el aumento de los protocolos de comunicación y los dispositivos IIoT (debido al crecimiento de la Industria 4.0) genera un gran volumen de tráfico difícil de controlar y securizar.

La red TETRA (Terrestrial Trunked Radio) es un estándar desarrollado en Europa en la década de 1990 por el ETSI (Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones), cuyo surgimiento vino de la mano de la gestión de comunicaciones móviles para casos extremos, en los que la comunicación estándar vía telefónica podría no funcionar correctamente. Por lo tanto, puede considerarse como una red alternativa para que las comunicaciones con servicios de emergencia y seguridad estén siempre operativas. TETRA unifica diferentes alternativas de interfaces de radio digital para la comunicación y sirve como estándar para la construcción de redes móviles privadas o PMR (Private Mobile Radio).

La proliferación de incidentes de ciberseguridad en los entornos industriales ha originado una gran preocupación en los diferentes sectores existentes. Algunos de ellos, como el sector energía, están eligiendo el camino que se tomó en el sector banca con el framework de TIBER-EU. Además, muchos gobiernos están dotando de grandes partidas monetarias a sus organismos gubernamentales para que elaboren planes estratégicos donde se incluyan estos ejercicios.

La programación de los PLC es una parte fundamental en las fases iniciales cuando se construyen y diseñan las plantas industriales. Sobre dicho entorno, la compañía basará la totalidad de sus operaciones, con lo cual la configuración de estos controladores es un aspecto crítico. A la hora de programar estos dispositivos, existe una serie de pautas y buenas prácticas que aprovechan funcionalidades disponibles de forma nativa y que implican poco o ningún recurso a mayores de los que posee un programador de PLC, protegiendo al dispositivo de una forma sencilla y con un mínimo gasto de recursos.

El incremento de sistemas de control industrial y las carencias en materia de ciberseguridad conocidas en ellos los han convertido en objetivo directo para los atacantes. Ha aumentado el número de herramientas diseñadas que atemorizan al sector TO, donde recientemente se destaca el uso de la herramienta de Incontroller.

Los PLC, o controladores lógicos programables, están presentes en los entornos industriales desde el inicio de la automatización. Dada la evolución que han sufrido los mismos, gracias a una mayor inteligencia, se han convertido en un objetivo interesante para potenciales atacantes.

Aunque el uso del black channel esté asociado a la seguridad física, también es parte de la seguridad lógica. Aquí podremos ver cómo interviene el black channel dentro de las comunicaciones, su aportación, ventajas, casos de uso del mismo y diferencias con el white channel.

La seguridad de los sistemas de control puede verse amenazada desde distintas vertientes, siendo el dispositivo final el vector de ataque más importante de ellos. Teniendo esto en mente, la IEC, dentro del estándar 62443, quiso hacer hincapié en los dispositivos haciendo un documento exclusivo para su seguridad: IEC62443-4-2. Este documento recoge diferentes requisitos técnicos para mejorar la seguridad de los tipos de activos que pueden encontrarse en un sistema de control.